EL RETABLO DE LA IGLESIA DE HINOJAL
En
el libro de Simeón Molano Hurtado “Documentos para la Historia de Hinojal”
se da cuenta de un documento para la construcción de un nuevo retablo para el altar
mayor del templo de Nuestra Señora de la Asunción. El documento está fechado en
Burgos el 20 de junio de 1928 por el entallador Eulogio Valladolid Pérez, que
fue la persona que diseñó y realizó los planos del “retablo de estilo gótico
florido, en madera de pino de Soria, pintado todo el retablo a tres tintas, con
colores severos y permanentes y dorados totalmente el Manifestador, sagrario,
gradas y mesa del altar. El importe de este trabajo importó 14.000 pesetas. La obra
quedaría ultimada a fines de octubre, siendo por cuenta del escultor tallista
los gastos de porte”.
Y
ahora me pregunto quién era este escultor artista burgalés. Para ello me pongo
en contacto con el cronista oficial de la capital, mi buen amigo José Manuel López
quien me envía la correspondiente documentación, entresacada del “Diccionario
de la Cultura en Burgos, Siglo XX”.
Eulogio
Valladolid Pérez nació el 13 de septiembre de 1887 en el pueblo burgalés de Villafranca
Montes de Oca, que hoy cuenta con unos 120 vecinos y en invierno no llega a los
60. Está situado a unos 35 kilómetros al este de la capital. Uno de sus biógrafos
dice de Eulogio que se caracterizaba por su acusado temperamento, y sus
fuertes convicciones religiosas, un artista de probada humildad, que rechazaba
la fama, en favor de la glorificación de Dios a través de su arte.
Ya
desde pequeño se interesó por el arte, por eso se trasladó a la capital para
trabajar en el taller de Saturnino López. Durante seis años, desde 1909 a 1915,
estuvo estudiando dibujo en la Academia de Dibujo, ganando al final el segundo Premio
de Modelado. Ya en 1916 abre su taller propio, trabajando ya en importantes
obras propias. Por ello el burgalés obispo de Coria, Pedro Segura, que después sería
obispo de Burgos y cardenal primado de Toledo, le encargó varios retablos para pueblos
de las Hurdes y entre ellos el de Hinojal, supongo que por sugerencia del
vicario general de la diócesis el hinojaliego Feliciano Rocha Pizarro, que después
sería su obispo auxiliar en Toledo.
En
su arte, dominó todos los estilos, especialmente el gótico, por eso talló varios
retablos para templos de Asturias, Castilla y Vizcaya. En su taller de la calle
burgalesa de Santa Cruz trabajaron sus hijos y tuvo hasta 20 operarios, con lo
que trabajó en su mayor obra, el bello retablo gótico de la iglesia de Nuestra
Señora de la Asunción del pueblo vasco de Galdácano, que ha sido restaurado recientemente.
También
talló varios Cristos de tamaño natural, uno de ellos se hallaba en 1941 en el Monasterio
burgalés de las Huelgas, y que presidía su sala capitular.
Gracias Francisco
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